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¡Enseña habilidades blandas para un desarrollo emocional!

La comunicación, las relaciones interpersonales y la creatividad son algunas de las habilidades que deberían potenciarse en los niños, idealmente desde los niveles preescolares. A esta edad los pequeños tienen un cerebro flexible que les permite, entre otras cosas, relaciones óptimas para el bienestar y el crecimiento personal.


Por Alejandra Cortés. Colaboradores: Fundación Educacional Oportunidad.

¿Qué son las habilidades blandas?

Son el conjunto de habilidades y aptitudes opuestas a las habilidades cognitivas o de conocimiento. Son aptitudes sociales, emocionales, de comunicación y de interacción con los demás, que permiten a las personas relacionarse con el resto de manera efectiva para de esta manera, lograr un desarrollo óptimo para el bienestar y crecimiento personal y laboral. También son las habilidades que nos permiten regular nuestro comportamiento, como decidir en qué prestar atención, cuándo cambiar de actividad, entre otras, que son fundamentales en lugares como la escuela o el trabajo.

(El programa “Un buen comienzo” de Fundación Educacional Oportunidad justamente trabaja el desarrollo profesional docente y directivo para contribuir al mejoramiento de la calidad de la educación inicial, apoyando a las escuelas en mejorar prácticas pedagógicas y de liderazgo con el fin de que los estudiantes alcancen un mejor desarrollo socioemocional y una función ejecutiva y del lenguaje).

Educadores: Apoyo desde las etapas iniciales

 ¿CUÁL ES EL ROL DE LOS PROFESORES EN EL DESARROLLO DE LAS HABILIDADES BLANDAS?

El rol de los equipos educativos en el aula es fundamental. Pueden generar las oportunidades y entregar el apoyo necesario para que los niños pongan en práctica las habilidades que van adquiriendo a través del modelaje del comportamiento social, las rutinas y las diferentes interacciones que promuevan la confianza, el afecto y la comunicación positiva, como también la autonomía y el liderazgo.

Es importante que los educadores sean sensibles a las necesidades de cada niño como individuo, que les enseñen a todos los pequeños y a los que más lo necesiten a identificar sus emociones, trabajarlas y actuar sobre ellas de forma apropiada, especialmente en caso de conflictos.

En la Fundación Educacional Oportunidad estamos trabajando la autorregulación o función ejecutiva, un concepto relativamente nuevo, que consiste en ayudar a los niños a manejar su propio comportamiento y emociones con mayor autonomía, sin tanto apoyo de un adulto. Por lo general esto lo hacen los docentes, pero con menos capacitación explícita.

¿Cómo potenciar las habilidades blandas en casa?

GENERA ESPACIOS PARA LA CREATIVIDAD, LA EXPLORACIÓN Y EL EJERCICIO en un ambiente positivo donde los niños se sientan seguros, confiados y acompañados. Este momento debe caracterizarse por una comunicación que incluya refuerzos positivos, tales como: ¡lo estás haciendo muy bien!, ¡sigue así!, ¡tú puedes!, ¡te felicito!, entre otros. Esto promueve su autonomía y liderazgo en la toma de decisiones en situaciones como qué materiales elegir y a qué jugar para que descubran por ellos mismos cómo resolver conflictos.

ESTABLECE RUTINAS CLARAS que les permitan percibir un entorno estable, seguro y predecible, lo que llevará al desarrollo de la confianza en sí mismos y al autocontrol. En cuanto a las transiciones, es bueno comunicarles a los pequeños cuando van a cambiar de una actividad a otra. Por ejemplo, avisar que quedan cinco minutos para irse del parque. Esto les dará una sensación de seguridad.