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El viaje para ser un Ahorronauta

ActitudLab está implementando un programa que, si bien busca concientizar sobre la importancia del ahorro en niños de 2º Básico, va mucho más allá. Se trata de una instancia que implementa una novedosa metodología docente que involucra animales endémicos de Chile, obras de teatro, videos y trabajo en equipo para lograr el desarrollo de las habilidades socioemocionales de los niños y aumentar el involucramiento de las familias en la educación de sus hijos.


¿CÓMO ENSEÑARLE LA IMPORTANCIA DEL AHORRO A NIÑOS DE SEIS A OCHO AÑOS EN FORMA ENTRETENIDA Y PERTINENTE?

La respuesta no es sencilla, pero la ha ido desarrollando la empresa ActitudLab a lo largo de este año. Gracias al programa Ahorronautas, las salas de clases de 2º Básico se transformarán en un laboratorio donde el teatro, las artes visuales, el juego y la colaboración familiar ayudarán a que los pequeños aprendan el valor de reutilizar los recursos para, en definitiva, gastar menos y prepararse mejor para el futuro.

“Hemos visto que en el desarrollo de competencias y de habilidades socioemocionales como las involucradas en el proyecto de Ahorronautas, el proceso de aprendizaje es más mejor en niños pequeños”, comenta José Miguel Hirmas, director educacional de ActitudLab y socio fundador junto con Sebastián Errázuriz.

La iniciativa nació a comienzos de 2019 como un trabajo conjunto entre la Asociación de AFP de Chile en conjunto y ActitudLab. Se implementará a través de un plan piloto en el segundo semestre, para beneficiar a 1.200 estudiantes de colegios de Santiago.

EXPERIENCIAS SIGNIFICATIVAS DE APRENDIZAJE

Desde sus inicios en 2009, el foco de esta compañía ha estado puesto en la educación como un proceso permanente a lo largo de la vida. En un comienzo, trabajó con la implementación de programas de emprendimiento para alumnos de 3º y 4º Medio de liceos técnico-profesionales de Puerto Montt, con el objetivo de mejorar su empleabilidad. En el camino, se dieron cuenta de que las mayores dificultades de los jóvenes no estaban necesariamente en sus conocimientos específicos, sino en su desarrollo valórico y emocional. Por eso, comenzó a trabajar competencias, valores y actitudes. TEMAS COMO EMPATÍA, TRABAJO COLABORATIVO Y TOLERANCIA A LA FRUSTRACIÓN SE FUERON TRANSFORMANDO EN EJES IMPORTANTES DE SUS TALLERES.

Al mismo tiempo, realizó un estudio que le mostró que las habilidades socioemocionales para la formación del carácter y la gestión de las emociones, como les denominan en ActitudLab, estaban escaseando en los técnicos y profesionales del país. De esta manera, inició una labor para desarrollarlas en alumnos de colegios subvencionados y particulares y en empresas, a través de iniciativas que se insertan en las mallas curriculares y de capacitaciones, respectivamente.

“Buscamos romper el paradigma tradicional de un profesor parado al frente de la clase, traspasando un contenido. Proponemos que LA EDUCACIÓN TIENE QUE SER PRÁCTICA, BASADA EN EL JUEGO CON SENTIDO donde, por medio de diferentes dinámicas y actividades, los estudiantes o colaboradores de una empresa van haciendo y se van dando cuenta de ciertas brechas y comportamientos que tienen para, a partir de ahí, desarrollar o trabajar las competencias”, explica José Miguel Hirmas.

Se trata de una metodología que, además de sustentarse principalmente en aprender haciendo (cursos 70% prácticos y 30% teóricos), busca centrarse MÁS EN LOS PROCESOS QUE EN LOS RESULTADOS y que los beneficiarios aprendan de los errores, entendiendo por qué se generaron para así enfrentar situaciones con nuevas herramientas. “Nuestro propósito es ayudar a las personas a desarrollar la mejor versión de sí mismas. Junto con hacer programas, charlas o talleres, lo que buscamos es CONFORMAR EXPERIENCIAS SIGNIFICATIVAS DE APRENDIZAJE”, afirma Sebastián Errázuriz, director ejecutivo de ActitudLab.

En la actualidad, más allá de ser una consultora en temas de educación, se ha posicionado en la generación de vínculos entre las empresas y los establecimientos educacionales. Esto implica llevar a los colaboradores de las compañías a compartir sus experiencias y saberes en las salas de clases de colegios y liceos, posibilitar a los alumnos la realización de pasantías y también diseñar programas que les permitan a las organizaciones generar un impacto positivo en los niños y jóvenes del país.

EL PROGRAMA BUSCA ENSEÑAR NUEVAS METODOLOGÍAS A LOS DOCENTES, INVOLUCRAR MÁS A LAS FAMILIAS EN EL APRENDIZAJE DE LOS NIÑOS Y TRABAJAR HABILIDADES SOCIOEMOCIONALES, COMO LA COL ABORACIÓN, LA CREATIVIDAD Y LA EMPATÍA, QUE LES POTENCIEN UN MEJOR DESARROLLO PARA EL FUTURO.

“Estamos convencidos de que el sustento de la empresa está en su comunidad
donde está inserta y no al revés. Por eso, la empresa tiene que tener una responsabilidad
por lo que pasa en el entorno”, afirma José Miguel Hirmas. Eso es lo que ocurre, de alguna manera, con Ahorronautas y la Asociación de AFP de Chile.

TRES ETAPAS

El propósito de Ahorronautas es que estudiantesde 2º Básico (el programa puede adaptarse a 1º y 3º) INTEGREN CONDUCTAS RELACIONADAS A LA PRÁCTICA DEL AHORRO, A TRAVÉS DE UNA EXPERIENCIA SIGNIFICATIVA EN EL AULA Y LA VINCULACIÓN CON LA FAMILIA.

Más allá de enseñar sobre la relevancia de gastar menos, el programa busca lograr una serie de objetivos más trascendentes como enseñar nuevas metodologías a los docentes, involucrar más a las familias en el aprendizaje de los niños y trabajar habilidades socioemocionales, como la colaboración, la creatividad y la empatía, que les potencien un mejor desarrollo para el futuro. “LO IMPORTANTE ES QUE ENTIENDAN QUE EL AHORRO TIENE QUE VER CON POSTERGAR EL BENEFICIO INMEDIATO PARA UNO MEJOR EN EL FUTURO. Por lo tanto, el beneficio pedagógico es que realicen proyectos de reutilización de recursos como una forma de ahorro”, explica Hirmas.

La metodología empleada se llama Alcanza las Estrellas y busca la ejecución de iniciativas a partir de la CREATIVIDAD, LA COLABORACIÓN Y LA EXPERIMENTACIÓN, INCORPORANDO DINÁMICAS LÚDICAS. Esta incorpora dos grandes poderes: el de las historias (storytelling) y el del juego. Al mismo tiempo, se alinea con los currículos pedagógicos de orientación (al reconocer, describir y valorar los grupos de pertenencia
y las características y habilidades personales) y de lenguaje (al participar en conversaciones grupales, opinar, formular preguntas y escribir una bitácora).

A partir de estas líneas de trabajo, AHORRONAUTAS TIENE TRES ETAPAS. La primera es una capacitación de cuatro horas para los docentes de cada establecimiento educacional involucrado –que incluye un manual pedagógico–, para que puedan adquirir la metodología del programa y comprender su rol como facilitadores. La segunda es una obra de teatro de 30 minutos, que tiene como fin que los alumnos identifiquen las distintas partes del proceso que vivirán en las próximas semanas, conozcan los objetivos del programa y a sus principales personajes. Finalmente, cada profesor de curso realiza ocho sesiones de 45 minutos en semanas consecutivas.

“NUESTRO PROPÓSITO ES AYUDAR A LAS PERSONAS A DESARROLLAR LA MEJOR VERSIÓN DE SÍ MISMAS. JUNTO CON HACER PROGRAMAS, CHARLAS O TALLERES, LO QUE BUSCAMOS ES CONFORMAR EXPERIENCIAS SIGNIFICATIVAS DE APRENDIZAJE”, AFIRMA SEBASTIÁN ERRÁZURIZ, DIRECTOR EJECUTIVO DE ACTITUDLAB.

AGENTES DE CAMBIO

Un rol esencial en este trabajo lo desempeñan los personajes de los Ahorronautas. CORRESPONDEN A SEIS ANIMALES ENDÉMICOS DE CHILE Y CADA UNO SE RELACIONA CON ALGUNA FUNCIÓN O CARACTERÍSTICA DEL AHORRO. Darwin La Rana es el piloto de la nave de los Ahorronautas y el encargado de liderar y llevar los registros. Paulina La Pingüina es motivadora y su misión consiste en cargar bencina; al tener un ala rota también muestra una capacidad diferente. Lucho La Aguilucho es extranjero y debe observar y planificar la ruta. Juanita La Monita es periodista, investigadora y todo lo sabe. En tanto, Nuria La Nutria es mecánica y construye, y Pudín El Pudú cocina y planifica.

Tras la capacitación docente y la obra de teatro, se realizan las sesiones con los niños en salas que son especialmente ambientadas para la ocasión. Cada jornada tiene un tema y un personaje que se adscribe a une etapa del proceso (ser, querer, hacer, tener). En su conjunto, están desarrolladas de tal forma que los menores logren conocerse, formar grupos de trabajo, establecer necesidades y diseñar y ejecutar proyectos para resolverlas.

Cada clase comienza con un video motivador de alrededor de dos minutos de duración, con un cuento protagonizado por alguno de los ahorronautas, de acuerdo a sus características y a lo que se quiere lograr en cierta reunión específica. De esta manera, se plantea un desafío para la sesión como, por ejemplo, armar el equipo de trabajo y ponerle nombre. Finalmente, se establece una misión para que los niños cumplan en sus casas, con lo que vinculan a las familias. “Uno de los objetivos del programa es que los estudiantes se transformen en agentes de cambio. Entonces, van a movilizar a sus familias a realizar desafíos, como visitar un banco o una planta de reciclaje para ver cómo funcionan”, explica José Miguel Hirmas.

Las obras de teatro comenzarán a realizarse en agosto. Serán 15 funciones que se llevarán a cabo en la capital y tras las cuales se iniciarán las sesiones en cada colegio. En ActitudLab esperan que Ahorronautas obtenga buenos resultados en distintos niveles. Que a los más pequeños les ayude a comprender y valorar el significado del ahorro, sus implicancias prácticas y sus beneficios. Que sus familiares se comprometan más con la educación escolar de sus hijos y que los profesores encuentren beneficiosa esta metodología de trabajo.

La idea de Ahorronautas, a fin de cuentas, apunta a realizar un cambio en la sociedad. Lograr que, a partir de su implementación, un niño realmente quiera gastar menos para ahorrar, que los apoderados se involucren más en otros cursos y materias o que un docente busca la forma de aplicar este sistema en otras de sus clases, serían grandes avances. Si todo resulta bien, esta experiencia podría escalarse en 2020 hasta llegar a nivel nacional.

“BUSCAMOS ROMPER EL PARADIGMA TRADICIONAL DE UN PROFESOR PARADO AL FRENTE DE LA CLASE, TRASPASANDO UN CONTENIDO. PROPONEMOS QUE LA EDUCACIÓN TIENE QUE SER PRÁCTICA, BASADA EN EL JUEGO CON SENTIDO”, EXPLICA JOSÉ MIGUEL HIRMAS.